Dos personas fueron arrestadas en relación con el descubrimiento del cadáver de una mujer en Haina. La mujer desapareció el 24 de enero en el batey Bienvenido de Manoguayabo y su cuerpo fue encontrado el miércoles por la mañana. La víctima fue identificada como Francisca Emiliano, de 64 años.
El general Eduardo A. Escalante Alcántara, de la Dirección Regional Santo Domingo Oeste de la Policía Nacional, informó que oficiales del Departamento de Investigaciones Criminales (Dicrim), dirigidos por el coronel Félix Valoy Castillo y con la ayuda de unidades caninas, descubrieron el cuerpo sin vida de la mujer. Tras una exhaustiva investigación, se logró detener al abogado Bernardo Figueroa Ferreira, de 60 años, residente del barrio Villa Carolina, y al ciudadano haitiano Deybi Jean Bicil, de 21 años, residente del barrio Polo Gordo de Bienvenido.
Las investigaciones revelaron que Jean Bicil confesó a las autoridades que Figueroa Ferreira le había confesado haber golpeado a la mujer con un palo hasta matarla, solicitando su ayuda para enterrar el cuerpo. Siguiendo las indicaciones del haitiano, los agentes se dirigieron al sector Teresa Adán, cerca de la Pared de Haina, donde encontraron una maleta negra y, a pocos metros, el cadáver de la víctima, señalado por una unidad canina.
En el lugar del hallazgo, se encontraron un palo, una maleta y una pala utilizada para enterrar a la víctima. Además, las autoridades incautaron un vehículo Suzuki blanco, con placa L378617, propiedad del abogado, que presuntamente se utilizó para trasladar el cuerpo de la mujer. Figueroa Ferreira fue detenido como sospechoso del crimen, mientras que Jean Bicil también permanece bajo custodia durante el transcurso de las investigaciones.
Expertos en criminología han expresado su consternación ante este trágico suceso, resaltando la importancia de una pronta resolución del caso para llevar justicia a la víctima y su familia. La colaboración entre las autoridades y la comunidad resultó fundamental para el esclarecimiento de este crimen atroz, demostrando que la unidad y la determinación son clave en la lucha contra la delincuencia.
En medio de la conmoción y el dolor causados por este incidente, la comunidad se une en solidaridad y apoyo a la familia de la víctima, recordando la importancia de la seguridad y la vigilancia en nuestras comunidades. Es imperativo que sigamos trabajando juntos para garantizar un entorno seguro para todos, donde la violencia y la impunidad no tengan cabida.
El caso sigue en desarrollo y las autoridades continúan recabando pruebas y testimonios para esclarecer completamente los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. La investigación sigue su curso, en un esfuerzo por garantizar que se haga justicia en este caso y prevenir futuros actos de violencia. La colaboración de la comunidad y el arduo trabajo de las fuerzas del orden son fundamentales para lograr un resultado positivo en esta difícil situación.