La Casa Blanca arremetió contra los jueces que han bloqueado órdenes ejecutivas de Trump, acusándolos de provocar una "crisis constitucional" y de abusar de su poder judicial. En una conferencia de prensa, la portavoz presidencial Karoline Leavitt los señaló como "activistas judiciales" en lugar de "árbitros honestos de la ley". Según Leavitt, los tribunales han emitido al menos 12 mandatos judiciales en contra de la Administración Trump en los últimos 14 días, muchos de ellos sin fundamentos sólidos.
Órdenes bloqueadas desde el inicio del segundo mandato
Desde el inicio de su segundo mandato el 20 de enero, Trump ha visto bloqueadas varias de sus órdenes ejecutivas, incluida la reducción de empleados de la agencia de cooperación USAID y la congelación de ayudas y préstamos federales. Leavitt acusó a los jueces de participar en una campaña organizada por activistas demócratas para usar el poder judicial como un arma política contra el presidente. Criticó a los medios por sugerir que las acciones de Trump podrían generar una crisis constitucional, enfocando el problema en el poder judicial, donde los jueces en distritos liberales bloquean la autoridad ejecutiva del presidente.
Mensaje a los jueces "liberales"
La portavoz también envió un mensaje a los jueces "liberales" que apoyan las demandas contra el Ejecutivo, afirmando que 77 millones de estadounidenses eligieron a este presidente y que cada mandato judicial es un abuso del Estado de derecho y un intento de frustrar la voluntad del pueblo. Leavitt aseguró que la Administración cumplirá con la ley en los tribunales, pero buscará todos los recursos legales necesarios para revocar esas decisiones y garantizar la implementación de las políticas de Trump.
Elon Musk se une a las críticas
El magnate Elon Musk también se unió a las críticas, cuestionando si los jueces federales que bloquean repetidamente la voluntad del pueblo deberían ser acusados. Según Musk, el 91% de los votantes estuvieron a favor de la medida en su encuesta. La Casa Blanca busca desafiar la autoridad de los jueces y garantizar la implementación de las políticas de Trump, mientras critica a los medios por su cobertura de la supuesta crisis constitucional. Musk se une a la conversación, destacando el apoyo popular a las medidas del presidente.
La situación planteada por la Casa Blanca revela tensiones entre los poderes ejecutivo y judicial en Estados Unidos, con acusaciones de politización del sistema judicial. La defensa de Trump contra los fallos judiciales refleja su determinación por imponer su agenda política, a pesar de las objeciones legales. La retórica de la Casa Blanca y sus aliados, como Elon Musk, busca desafiar la autoridad de los jueces considerados contrarios a la administración, generando un debate sobre el equilibrio de poderes en la democracia estadounidense.