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Monseñor De la Rosa y Carpio Celebra 60 Años de Vida Sacerdotal

En un emotivo acto celebrado el sábado pasado en la Catedral Santiago Apóstol de Santiago, se honraron los 60 años de vida sacerdotal del arzobispo emérito de Santiago, monseñor Ramón Benito de La Rosa y Carpio. Ante una congregación de fieles y autoridades religiosas, el prelado reafirmó su compromiso de fidelidad a Dios que hizo hace seis décadas, a la edad de 26 años.

Un Compromiso de Por Vida

Durante la solemne eucaristía, monseñor De la Rosa y Carpio expresó su profundo agradecimiento a Dios y a la Iglesia por permitirle cumplir con su vocación sacerdotal a lo largo de su extensa carrera. Con gran emoción, afirmó que si tuviera la oportunidad de volver atrás en el tiempo, elegiría nuevamente ser sacerdote y servir al Señor como su única herencia. Este sentimiento de realización plena fue compartido con la audiencia, destacando la importancia de su fe en su vida.

Un Legado Religioso y Social

El obispo emérito de la Diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Jesús María de Jesús Moya, elogió la figura de monseñor De la Rosa y Carpio como una pieza fundamental en la historia religiosa y social de la República Dominicana. Destacó que su vocación sacerdotal fue evidente desde su nacimiento, marcando así su camino hacia el servicio a Dios y a la comunidad. Esta visión de servicio y compromiso ha dejado una huella imborrable en la sociedad dominicana.

Reconocimiento y Gratitud

Durante la ceremonia, el nuncio apostólico, monseñor Piergiorgio Bertoldi, felicitó a monseñor De la Rosa y Carpio por sus 60 años de testimonio y dedicación a la fe. Expresó su deseo de que continúe iluminando a todos los dominicanos con su ejemplo de vida y servicio. Además, se hizo mención a la ausencia del arzobispo Monseñor Héctor Rafael Rodríguez, quien envió sus oraciones y buenos deseos para el homenajeado.

Una Carrera de Servicio y Educación

Ramón Benito de La Rosa y Carpio ha dejado una huella imborrable en la sociedad dominicana a través de su labor como sacerdote, educador y líder espiritual. Desde sus inicios como rector de la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia hasta su papel como arzobispo emérito de Santiago, ha demostrado un compromiso inquebrantable con su fe y su comunidad. Su contribución como educador en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús y como administrador diocesano ha sido fundamental en la formación de nuevas generaciones de líderes religiosos.

En resumen, la celebración de los 60 años de vida sacerdotal de monseñor De la Rosa y Carpio es un testimonio de su dedicación, compromiso y amor por la fe y la comunidad dominicana. Su legado perdurará en las generaciones venideras, inspirando a todos a seguir su ejemplo de servicio y devoción.