El Presidente Luis Abinader participó en la Rueda de Prensa de la Comisión Nacional de Salarios, donde se aprobó un aumento salarial del 20% escalonado para el sector privado no sectorizado. La propuesta incluye un incremento del 12% a partir de abril de 2025, seguido por un 8% adicional a partir de febrero de 2026. Esta decisión, que sorprendió por su rapidez, marca un hito al contar con la participación directa del presidente en las negociaciones entre empresarios y sindicatos.
Un acuerdo histórico en tiempo récord
Las discusiones salariales suelen ser largas y complejas, pero en esta ocasión, el consenso se logró de manera expedita. El presidente Abinader propuso un aumento no menor al 20%, mientras que los sindicatos inicialmente exigían un incremento del 30%. Tras una propuesta inicial del sector empresarial del 10%, los sindicalistas aceptaron finalmente el 20% como mínimo. El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, se mostró satisfecho por el acuerdo alcanzado sin contratiempos, demostrando la efectividad del diálogo y la voluntad de ambas partes para llegar a un entendimiento.
Beneficios para todos los sectores
Abinader destacó que este aumento salarial beneficia no solo a los trabajadores, sino también a los empresarios, ya que estimula el consumo y los gastos en un 6%. Además, resaltó que la productividad ha aumentado en mayor medida que el incremento salarial, lo que demuestra la viabilidad económica de esta propuesta. Con su intervención directa, el Presidente reafirmó su compromiso con el crecimiento equitativo tanto del sector laboral como del empresarial, sentando un precedente de colaboración y entendimiento en futuras negociaciones salariales.
En resumen, el acuerdo salarial alcanzado bajo la administración del Presidente Abinader marca un hito en la historia de las negociaciones salariales en el país. Con un aumento del 20% escalonado en dos etapas, se garantiza un equilibrio entre las demandas de los sindicatos y las posibilidades económicas de las empresas. Esta decisión, tomada en tiempo récord y con la participación directa del mandatario, refleja un compromiso tangible con el bienestar de los trabajadores y el crecimiento sostenible de la economía nacional.