La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido una alarmante advertencia sobre el creciente aumento de drogas sintéticas en el mercado global. Según la directora general de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Ghada Waly, estamos presenciando una transformación profunda en el mundo de las drogas, con la expansión de sustancias sintéticas cada vez más accesibles, potentes y peligrosas.
La proliferación de estas drogas sintéticas, que son más diversas y dañinas que nunca, ha llevado al aumento del policonsumo, donde las personas consumen múltiples sustancias al mismo tiempo. Esta tendencia se está volviendo más común y compleja, mientras que los tratamientos para la adicción siguen siendo inalcanzables para la mayoría de aquellos que los necesitan, especialmente mujeres y jóvenes.
Expansión del tráfico ilegal y uso de sustancias sintéticas
La directora general de la ONUDD también ha destacado que el tráfico ilegal de drogas no solo está aumentando, sino que también se está diversificando. Actualmente, la ONU ha registrado más de 1.300 sustancias psicoactivas, con un aumento significativo en el uso de estimulantes de tipo anfetamina y opioides sintéticos.
En América del Norte, el fentanilo continúa siendo una de las principales causas de muertes por sobredosis, mientras que en Oriente Medio, el captagon, un tipo de estimulante sintético, domina el mercado ilegal de drogas. Estos datos reflejan la creciente preocupación por el aumento del consumo de drogas sintéticas y sus impactos devastadores en la salud pública.
Crisis sanitaria y de seguridad global
La crisis de consumo de drogas no solo representa un problema de salud pública, sino también una amenaza para la seguridad global. Según la ONU, una de cada cuatro personas que consume drogas desarrolla algún tipo de trastorno, pero solo una de cada once recibe tratamiento.
Las mujeres y los jóvenes son especialmente vulnerables a las nuevas sustancias y métodos de consumo, enfrentando barreras significativas para acceder a la ayuda necesaria. De los 64 millones de personas que sufren trastornos relacionados con el consumo de drogas, solo el 9 % recibe tratamiento, siendo las mujeres las más afectadas por la falta de acceso a terapias.
El tráfico de drogas también ha exacerbado conflictos y debilitado la seguridad global, alimentando la inestabilidad y el crimen organizado en diversas regiones del mundo. Las redes criminales han perfeccionado sus estrategias de lavado de dinero y corrupción, intensificando la violencia vinculada al narcotráfico en países de distintos niveles de desarrollo.
En respuesta a esta crisis, la ONUDD ha instado a los Estados miembros a redoblar su compromiso con la cooperación internacional para abordar el problema del tráfico de drogas y sus impactos devastadores en la sociedad. En palabras de Ghada Waly, directora general de la ONUDD, "El crimen organizado es el único que gana cuando las drogas y sus precursores cruzan fronteras sin control", resaltando la urgencia de tomar medidas concretas para combatir esta creciente amenaza global.