El segundo al mando del Cártel Jalisco, Rubén Oseguera González, conocido como “El Menchito”, ha sido condenado a cadena perpetua más 30 años en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico y armas. La sentencia fue emitida por la jueza Beryl A. Howell después de que Oseguera González fuera declarado culpable en septiembre de conspirar para importar y distribuir drogas en el país y por portar armas en conexión con una red de narcotráfico.
El abogado de Oseguera González había solicitado una condena de 40 años, argumentando que su cliente fue reclutado por su familia a los 14 años para ingresar al negocio de las drogas. Su hermana, Jessica Oseguera, también conocida como “La Negra”, fue sentenciada en 2021 a 30 meses de prisión, mientras que su tío, Antonio Oseguera, enfrenta cargos por lavado de dinero relacionado con el cartel.
Durante una década, entre 2007 y 2017, Oseguera González lideró una red internacional dedicada al tráfico de cocaína y metanfetaminas desde México hacia Estados Unidos. A pesar de su juventud, logró ascender al puesto de número dos en el CJNG, uno de los cárteles más peligrosos de México.
Su padre, Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, es el líder de la organización y actualmente es un fugitivo, con una recompensa de 10 millones de dólares ofrecida por el Gobierno estadounidense para su captura.
La condena de Oseguera González representa un golpe significativo para el CJNG y sus operaciones, mostrando la determinación de las autoridades estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico internacional. La sentencia envía un mensaje claro a aquellos que participan en actividades criminales de este tipo, demostrando que no habrá impunidad para quienes infrinjan la ley.
El legado del CJNG
El Cártel Jalisco Nueva Generación ha sido identificado como uno de los grupos criminales más poderosos y violentos en México, con una presencia cada vez más notoria en el tráfico de drogas a nivel internacional. Fundado en 2010 por Nemesio Oseguera, el CJNG ha expandido rápidamente su influencia y control sobre territorios clave en el país, desafiando a las autoridades y a otros cárteles rivales.
Expertos en seguridad y narcotráfico han señalado que la organización ha logrado consolidarse gracias a su estructura jerárquica, su capacidad para corromper autoridades locales y su uso de la violencia extrema como método de control. La captura y condena de “El Menchito” representan un golpe significativo para el CJNG, pero también evidencian los desafíos persistentes que enfrentan las autoridades en la lucha contra el crimen organizado en México.
Un futuro incierto
La sentencia de Rubén Oseguera González plantea interrogantes sobre el futuro del Cártel Jalisco Nueva Generación y la continuación de sus operaciones criminales. A pesar de la captura de varios de sus líderes clave en los últimos años, incluido “El Menchito”, la organización ha demostrado una notable capacidad de adaptación y resistencia, lo que sugiere que seguirá representando una amenaza significativa para la seguridad en la región.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses han intensificado sus esfuerzos de colaboración en la lucha contra el CJNG y otros cárteles, buscando debilitar sus estructuras y desarticular sus redes de tráfico de drogas. Sin embargo, la complejidad y la escala de estas organizaciones criminales plantean desafíos únicos que requieren estrategias integrales y coordinadas para su combate efectivo.
En última instancia, la condena de Rubén Oseguera González es un recordatorio de la persistente amenaza que representan los cárteles de la droga para la seguridad y la estabilidad en la región, así como de la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. La captura de “El Menchito” es solo un paso en un largo camino hacia la erradicación de estas redes criminales, pero un paso significativo en la dirección correcta.