El sector bancario dominicano cierra el año 2024 con un desempeño destacable, según la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA). Los resultados financieros reflejaron una gestión prudente de los recursos de los ahorrantes y su contribución a la actividad económica nacional.
En un entorno internacional desafiante, la banca múltiple demostró niveles adecuados de liquidez, calidad de cartera de crédito, rentabilidad y una capitalización que excede los requisitos regulatorios. Al cierre de diciembre de 2024, los activos de la banca múltiple alcanzaron los RD$3.4 billones, mientras que los depósitos, esenciales para la intermediación financiera, ascendieron a RD$2.56 billones, representando un crecimiento absoluto de RD$257,342.3 millones y un aumento del 11.2% en comparación con el año anterior.
La estabilidad económica del país se vio reflejada en un crecimiento del 5.0% al finalizar el año, con una inflación del 3.4%, el nivel más bajo en los últimos seis años según el Banco Central. En cuanto al financiamiento, la cartera bruta de crédito privado bancario alcanzó los RD$1.81 billones en diciembre de 2024, un incremento del 13.4% respecto al año anterior.
La ABA destacó que más de la mitad de este incremento se destinó a sectores productivos, impulsando el capital de trabajo y las inversiones en infraestructura. El resto contribuyó al bienestar de los hogares, financiando mejoras en viviendas, adquisición de vehículos y otros bienes de consumo.
Los indicadores de solvencia del sector bancario resultaron alentadores, con un índice de morosidad del 1.4% y un índice de solvencia del 15.9%, superando ampliamente el requisito legal del 10%. Estos datos evidencian la solidez y estabilidad del sistema financiero, respaldado por recursos patrimoniales sólidos.
En cuanto a las medidas de política monetaria implementadas por el Banco Central, se observó una reducción significativa en la tasa activa promedio ponderada entre noviembre y diciembre de 2024, reflejando las acciones para estimular el mercado y fomentar el crédito.
La ABA reafirmó su compromiso de seguir colaborando para que el sector bancario siga siendo un eficaz canal de transmisión de la política monetaria y continúe desempeñando su papel crucial en la intermediación financiera, impulsando la actividad económica, el empleo y el bienestar de la población.