El senador Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, ha dado inicio a su primera gira internacional desde su nombramiento, con una visita a América Latina que comenzó en Panamá. Rubio tiene como objetivo abordar temas clave como la política migratoria del presidente Donald Trump, el narcotráfico, y la creciente influencia de China en la región.
**Prioridades y Objetivos**
Marco Rubio, el primer hispano en ocupar el cargo diplomático más alto en Estados Unidos, ha dejado en claro que su viaje a América Latina resalta la prioridad de la administración Trump de enfocarse en la región. En un artículo publicado en The Wall Street Journal, Rubio expresó que su presencia en el hemisferio no es coincidencia, subrayando la importancia estratégica que la región tiene para Estados Unidos.
Uno de los principales temas en la agenda de Rubio es el control de la migración irregular, un tema sensible en la administración de Trump. Además, la lucha contra el narcotráfico y la preocupante influencia de China en América Latina también ocupan un lugar destacado en sus discusiones con los líderes de la región.
**La disputa por el Canal de Panamá**
Uno de los aspectos más controvertidos de la visita de Rubio a Panamá es la intención de la administración Trump de retomar el control del Canal de Panamá, entregado a las autoridades panameñas en 1999. A pesar de la negativa del presidente panameño José Raúl Mulino a negociar la soberanía del canal, Rubio ha expresado su preocupación por la presencia china en la infraestructura del canal.
Rubio plantea la posibilidad de transferir la concesión de operaciones a una empresa estadounidense o europea, como medida para mitigar las preocupaciones de Washington. Sin embargo, la reacción de Trump a esta propuesta no está clara, lo que deja un factor de incertidumbre en la situación.
**Cooperación y Seguridad en la Región**
Tras su paso por Panamá, Rubio tiene previsto visitar El Salvador, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana, donde abordará temas de seguridad y cooperación migratoria. Su presencia en la región coincide con la reanudación del procesamiento de visas en la embajada estadounidense en Bogotá, tras un impasse con Colombia por la deportación de ciudadanos desde Estados Unidos.
A diferencia de sus predecesores, Rubio no tiene nuevos paquetes de asistencia económica para anunciar en su gira, ya que la administración Trump ha congelado fondos para programas extranjeros. Sin embargo, algunas iniciativas relacionadas con seguridad y ayuda humanitaria han sido exceptuadas, lo que sugiere un enfoque selectivo en la cooperación con los países de la región.
En resumen, la visita de Marco Rubio a América Latina marca un nuevo capítulo en las relaciones entre Estados Unidos y la región. Con temas sensibles como la migración, el narcotráfico y la influencia extranjera en juego, la diplomacia de Rubio tendrá un impacto significativo en el futuro de la región.