El excandidato presidencial antichavista Enrique Márquez ha sido objeto de una intensa campaña por su liberación en Venezuela. Más de cien personalidades de diversos ámbitos se han unido para exigir la liberación de Márquez, detenido hace un mes y acusado de planear un "golpe de Estado" el día de la toma de posesión presidencial en enero.
El escrito firmado por políticos, economistas, empresarios, académicos, periodistas, activistas, historiadores, educadores y abogados destaca la injusticia de la detención de Márquez, un defensor de la democracia que ha dedicado su vida a la promoción de valores democráticos y soluciones pacíficas para los desafíos que enfrenta Venezuela. Según los firmantes, su arresto es un acto que va en contra de los principios constitucionales de un Estado de derecho.
La esposa de Márquez, Sonia Lugo, ha denunciado que su detención fue llevada a cabo por "grupos parapoliciales" con el objetivo de silenciar a aquellos que buscan un cambio positivo en el país. Por tanto, se ha hecho un llamado a la liberación no solo de Márquez, sino de todas las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela, enfatizando en la importancia de que la justicia sea equitativa y no se utilice como herramienta de represión.
En un contexto donde la situación política y social del país es delicada, los firmantes también han pedido el retorno al pleno respeto de la Constitución, la garantía de la separación de poderes, la independencia judicial y el respeto a las libertades fundamentales. Destacan la necesidad de un diálogo inclusivo que permita a todos los sectores de la sociedad expresarse libremente y contribuir a la construcción de acuerdos para superar la crisis actual.
La voz de la sociedad civil
Entre las personalidades que han respaldado la liberación de Márquez se encuentran prominentes figuras como los excandidatos presidenciales Henrique Capriles y Henri Falcón, el exrector del CNE Roberto Picón, el activista Feliciano Reyna, el exalcalde del chavismo Juan Barreto, así como los rectores de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Víctor Rago, y de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Arturo Peraza. Esta diversidad de voces resalta la preocupación compartida por la situación de Márquez y de otros detenidos por motivos políticos en el país.
Un llamado a la justicia y la transparencia
El pasado mes, el Ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, acusó a Márquez de proponer la celebración de un acto de investidura para Edmundo González Urrutia, líder de la coalición opositora, en una embajada venezolana en el extranjero. Sin embargo, la esposa de Márquez ha denunciado que su detención fue llevada a cabo por grupos parapoliciales con la intención de reprimir a aquellos que buscan un cambio en el país.
Márquez ha sido un crítico constante del gobierno y ha exigido en reiteradas ocasiones la publicación de las actas de las votaciones de julio, así como ha rechazado el fallo del Supremo que validó la reelección de Maduro, cuyos resultados aún no han sido completamente revelados. A pesar de que el cronograma oficial contemplaba la publicación de estos resultados, la incertidumbre persiste en torno a la transparencia del proceso electoral.
En conclusión, la detención de Enrique Márquez ha generado un amplio llamado a la justicia y a la liberación de todas las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela. El apoyo de figuras relevantes de la sociedad civil resalta la importancia de la democracia y el respeto a los derechos fundamentales en un momento crucial para el país. La liberación de Márquez no solo representa un acto de justicia, sino también un paso hacia la reconciliación y la estabilidad en Venezuela.